Desarmada la crítica al juego y los resultados del Madrid de Mourinho, el nuevo mantra del agit-prop iba a ser la cantera. Ayer se solicitaba con vehemencia una oportunidad para Carvajal, el lateral derecho del Castilla, en el partido contra el Racing. Tan sólo duró unas horas el vocerío, justo hasta que supimos que la petición carecía de fundamento pues el chaval estaba sancionado. Sanciones aparte, yo no veo diferencia entre esta tendencia a solicitar canteranos en el primer equipo y las peticiones de los ultraderechistas de Democracia Nacional respecto al reparto del trabajo. Es como si la sección económica del Diario Vasco pidiera que todos los trabajadores del BBVA se hubieran licenciado en Deusto. Relaño, el mismo que aullaba por la mañana una oportunidad para Carvajal calificaba, ya entrada la noche, al Madrid de Mourinho como el mejor Madrid de la historia después de una andanada furibunda del portugués sobre la falta de profesionalidad del diario que dirige. zAS. Como siempre, Julien Jarroson anduvo al quite y desempolvó una columna del orondo profeta en la que comparaba a Khedira con Emerson, a Mourinho con Capello, a Guti con Özil y loaba a Pedro Soplón.
Se nos presenta la cantera como la panacea de todos los males y el cáliz de todas las virtudes pero no es cierto y lo es menos aun situar La Masia como ejemplo para el resto. La escuela del Barça es una madrasa futbolística en las que se instruye a los futuros talibanes en una ideal totalitario del "fúpbol" y en todas las aulas se estudia el mismo libro. Decimos "fúpbol" pues esa es la manera en que uno de los imanes de este fundamentalismo llama al fútbol. Son educados los niños en la idea de que sólo hay una manera de entender este deporte y que aquellos que no comulgan con esa religión son infieles que deben ser despreciados. La función de esta madrasa es crear clones de antiguos santones del culto que inició Johan y que Guardiola ha llevado al radicalismo. El problema aparece cuando muchos de estos aprendices de talibán han de abandonar la madrasa y salir al mundo, enfrentarse a culturas futbolísticas diferentes y lidiar con sacerdotes de otras iglesias. Imagino a estos infelices mirando con desprecio y superioridad a entrenadores infieles y pensando para sus adentros, "el fúpbol no es ésto". La nómina de jugadores que han triunfado tras salir de La Madrasa da fé de ello. Los hay que se van y vuelven y por alguna razón que desconocemos su fundamentalismo no se quita viajando.
Los apologetas de La Madrasa critican el multiculturalismo de Valdebebas donde los niños son educados en el respeto a la diferencia e instruidos en concepciones futbolísticas distintas. Ni siquiera el fútbol tiene otro nombre. Esta diversidad académica no es siempre buena para la institución pero es valiosisima para los escolares. Muchos de los que no consiguen dar el salto al primer equipo consiguen forjarse una carrera en otros equipos e incluso alcanzar el estatus de estrella. Los nombres están en la mente de todos.
Sancionado Carvajal, la cantera pareció pasar a un segundo plano pero la xenofobia y el patrioterismo de la gauche divine futbolística y de la brunete del Txistu no conoce el descanso. Granero es el hombre. Nos quieren convencer ahora de que el intelectual romántico es la Piedra de Rosetta de este Madrid nietzscheano, "destrucción completa de todos los valores vigentes". No me cuadra. Le faltan al Pirata altas dosis de espíritu para cabalgar este león del Zaratustra vestido de blanco. El Madrid con Granero es más previsible pues carece de la dosis de locura que aporta Lass o de la exuberancia física de Khedira. Las ovaciones cerradas del piperismo, "los valores vigentes", hacen el resto y para el madridismo subversivo Granero es el ancien regime.
Llegaba el Racing a Madrid al mando de un triunvirato que nada tiene que ver con Julio César, Pompeyo y Craso. Salió el Madrid desatado y poco pudieron hacer las dos líneas de rorarii y accenses cantabros ante las embestidas de los bárbaros. Por primera vez en años no tuvimos que soportar el populismo irritante de Revilla en la grada y eso fue lo mejor del partido.
domingo, 19 de febrero de 2012
jueves, 16 de febrero de 2012
El cociente
Al Pep se le ha rebelado el listo de la clase. El listo es Piqué y sabemos que es tan listo porque llevan días con la monserga del 140 de cociente intelectual. "Piqué es superdotado", titulaban los diarios y hacían referencia a la inteligencia para decepción de las groupies blaugranas. Ha parecido durante estos días que los centrales del Barcelona eran Cooper y Hofstadter en vez de Piqué y Puyol. "Smart is sexy" le decía Irene Adler a Sherlock Holmes en la serie de la BBC y ahora entendemos que lo que llamó la atención de Shakira no fue la apostura del muchacho sino el cociente. Sabiamos que, hasta ahora, el cociente mayúsculo de Piqué le servía para escupir ancianos, tirarle las cascaras de las pipas al utillero y contar hasta cinco con la mano pero parece que le sirve también para rebelarse contra el amo. Piqué en la grada pasando frío y con el cociente congelado. Por ahí no pasa el superdotado ni su papá que fue a pedir explicaciones a Estiarte que debe ser el jefe de estudios del colegio de La Masia.
De una masía salió también Luis Racionero al que le suponía yo un cociente abultado pero a juzgar por lo que hoy escribe en El Mundo Deportivo empiezo a pensar que algo le ha ocurrido al pensador. Parece que la experimentación psicotrópica no ha sentado por igual a nuestros filósofos y mientras Antonio Escohotado continua escribiendo esa magna obra que es Los Enemigos del Comercio, su amigo, Racionero, escribe en el periódico deportivo una nueva filosofía del underground, entendiendo underground por cloacas. Hasta el mejor escribano echa un borrón y quizás ese barcelonismo maulet de Racionero sea su manera de pedir perdón a la tribu por sus devaneos aznaristas y taurinos. Al antiguo director de la Biblioteca Nacional lo que realmente le pega es ser Co-Princep andorrano que por algo nació en la Seo de Urgell. Eso sí, sobrevivir a un artículo como el de hoy seis veces se me antoja más difícil que sobrevivir seis veces a un gran amor.
Se rebela Piqué contra Guardiola y Racionero contra la liga corrupta pero sabemos por Camus que no es noble la rebelión por si misma sino por lo que exige. Exige Piqué ser titular y Racionero que los árbitros piten a su gusto. Muy noble no parece esta rebelión de estos listos.
De una masía salió también Luis Racionero al que le suponía yo un cociente abultado pero a juzgar por lo que hoy escribe en El Mundo Deportivo empiezo a pensar que algo le ha ocurrido al pensador. Parece que la experimentación psicotrópica no ha sentado por igual a nuestros filósofos y mientras Antonio Escohotado continua escribiendo esa magna obra que es Los Enemigos del Comercio, su amigo, Racionero, escribe en el periódico deportivo una nueva filosofía del underground, entendiendo underground por cloacas. Hasta el mejor escribano echa un borrón y quizás ese barcelonismo maulet de Racionero sea su manera de pedir perdón a la tribu por sus devaneos aznaristas y taurinos. Al antiguo director de la Biblioteca Nacional lo que realmente le pega es ser Co-Princep andorrano que por algo nació en la Seo de Urgell. Eso sí, sobrevivir a un artículo como el de hoy seis veces se me antoja más difícil que sobrevivir seis veces a un gran amor.
Se rebela Piqué contra Guardiola y Racionero contra la liga corrupta pero sabemos por Camus que no es noble la rebelión por si misma sino por lo que exige. Exige Piqué ser titular y Racionero que los árbitros piten a su gusto. Muy noble no parece esta rebelión de estos listos.
lunes, 13 de febrero de 2012
Winter
Como si la climatología se hubiera aliado con nosotros, España, Ibiza incluida, ha amanecido hoy cubierta de un manto blanco que no empaña. Para darnos la razón a quienes venimos avisando desde el verano que "winter is coming" y que Mourinho es el comandante de la Guardia de la Noche, en pie sobre el Muro, defendiendo Invernalia del ataque de los Otros y los Salvajes. El invierno ha llegado. Lo dicen el termómetro y la clasificación de la liga. Diez puntos, diez, sobre el proclamado por los bufones del reino "mejor equipo de todos los tiempos". El revisionismo zapaterista ha tenido su versión futbolística a la que sólo le ha faltado pedir que le fueran retirados al Madrid los títulos conseguidos en aquellos nefandos cuarenta años de dictadura. No nos extrañaría que Villar fichara ahora a Garzón para el comité de competición y que comenzara el baile de la memoria histórica futbolística desenterrando a Guruceta.
Presentó Guardiola en el Sadar una alineación que de haberla hecho Mourinho hubiera sido tachada de prepotente y temeraria con los "buenos" en el banquillo. La excusa fue el estado del terreno de juego, helado y duro. Nada nos extraña ya cuando hasta se suspende un partido del Seis Naciones de rugby por frío y nieve ante la mirada atónita de los que pensábamos que lo del oval era otra cosa. Se vieron lágrimas en las gradas del Stade de France que señalaban el fin de una leyenda de campos embarrados y delanteros que acababan los partidos como ciclistas tras una París-Roubaix. Los chicos buenos, esos que nunca hablan de los árbitros, sólo se calentaron para ir a comerle la oreja al linier que había acertado al no conceder un gol a Alexis. El sprint de Xavi Hernández desde el banquillo hasta el córner no se lo habíamos visto jamás tras un balón. "Nosotros no corremos, corre el balón", hasta el sábado.
Anoche en el Bernabéu tenía el Madrid la oportunidad de sentenciar casi definitivamente la liga y no la dejó escapar. Incomprensiblemente se volvió a adelantar el equipo visitante con un gol a la salida de un córner y esa es una asignatura pendiente en el inmaculado boletín de notas de este equipo. El juego del Madrid en la primera parte debió servir para llegar al descanso con renta suficiente pero una vez más la tan cacareada pegada quedó en entredicho. Higuaín ha vuelto a los comienzos cuanto tenía que demostrar su valía en cada partido y le atenazaba el nerviosismo. "Un hombre de carácter podrá ser derrotado, pero jamás destruido", dijo Hemingway y carácter no le falta al Pipa y le sobra a Cristiano. Desde que llegó a España el portugués ha tenido que soportar el comportamiento vergonzoso de gran parte de la prensa, aficiones rivales e, incomprensiblemente, de la propia. No recuerdo un jugador que haya sido más injustamente tratado. Dos temporadas y media y más de cien goles ha necesitado la parroquia para sacar a pasear este santo. Tres goles anoche, uno de ellos espeluznante.
La prodigiosa trayectoria de este equipo no sirve para cerrar las bocas del antimourinhismo que sigue fabulando entre las fuentes anónimas y las imaginarias, trayéndonos de vuelta la frase de aquel especialista en desenmascarar falsarios. "La primera de las fuerzas que hoy dominan el mundo es la mentira", escribió Jean François Revel y eso que no conoció a Diego Torres.
Presentó Guardiola en el Sadar una alineación que de haberla hecho Mourinho hubiera sido tachada de prepotente y temeraria con los "buenos" en el banquillo. La excusa fue el estado del terreno de juego, helado y duro. Nada nos extraña ya cuando hasta se suspende un partido del Seis Naciones de rugby por frío y nieve ante la mirada atónita de los que pensábamos que lo del oval era otra cosa. Se vieron lágrimas en las gradas del Stade de France que señalaban el fin de una leyenda de campos embarrados y delanteros que acababan los partidos como ciclistas tras una París-Roubaix. Los chicos buenos, esos que nunca hablan de los árbitros, sólo se calentaron para ir a comerle la oreja al linier que había acertado al no conceder un gol a Alexis. El sprint de Xavi Hernández desde el banquillo hasta el córner no se lo habíamos visto jamás tras un balón. "Nosotros no corremos, corre el balón", hasta el sábado.
Anoche en el Bernabéu tenía el Madrid la oportunidad de sentenciar casi definitivamente la liga y no la dejó escapar. Incomprensiblemente se volvió a adelantar el equipo visitante con un gol a la salida de un córner y esa es una asignatura pendiente en el inmaculado boletín de notas de este equipo. El juego del Madrid en la primera parte debió servir para llegar al descanso con renta suficiente pero una vez más la tan cacareada pegada quedó en entredicho. Higuaín ha vuelto a los comienzos cuanto tenía que demostrar su valía en cada partido y le atenazaba el nerviosismo. "Un hombre de carácter podrá ser derrotado, pero jamás destruido", dijo Hemingway y carácter no le falta al Pipa y le sobra a Cristiano. Desde que llegó a España el portugués ha tenido que soportar el comportamiento vergonzoso de gran parte de la prensa, aficiones rivales e, incomprensiblemente, de la propia. No recuerdo un jugador que haya sido más injustamente tratado. Dos temporadas y media y más de cien goles ha necesitado la parroquia para sacar a pasear este santo. Tres goles anoche, uno de ellos espeluznante.
La prodigiosa trayectoria de este equipo no sirve para cerrar las bocas del antimourinhismo que sigue fabulando entre las fuentes anónimas y las imaginarias, trayéndonos de vuelta la frase de aquel especialista en desenmascarar falsarios. "La primera de las fuerzas que hoy dominan el mundo es la mentira", escribió Jean François Revel y eso que no conoció a Diego Torres.
domingo, 5 de febrero de 2012
Apariciones
Ha sido ésta una semana de apariciones. Se apareció varias veces Guardiola y se apareció Zapatero el viernes. Dos hombres y un destino. El acontecimiento planetario del que habló Pajín fue la coincidencia temporal de estos dos pero a la pobre se le traspapeló Guardiola y lo cambió por Obama aprovechando que el Potomac pasa por Washington. Los periodistas van a las ruedas de prensa de Mourinho como mercenarios de Jerjes al Paso de las Termópilas y a las de Guardiola como beatas al Escorial a ver aparecerse a la Virgen. Entre unos y otros han convertido al Pep en una Moreneta laica, pálida y new-age que sólo se aparece si hay patrocinio de Qatar Foundation o Banco Sabadell. "Salut i força al canut i que l'any que ve sigui més gros i més pelut". No ha hecho falta que Guardiola revelase a estos pastorcillos los tres misterios como la de Fátima por que ya los conocíamos. El primero es la visión de este infierno de pensamiento único e ideología infantil que ha gobernado España y gobierna aún el fútbol. El segundo es Mourinho, única opción valida para devolver al mundo al madridismo. El tercero no es la caida del mourinhismo, como a muchos les gustaría, sino los servicios médicos del Barça capaces de obrar milagros que deberían estar siendo estudiados ya por la Congregación para las Causas de los Santos.
El Madrid se apuntó la primera victoria del sábado con los veintidós votos de diferencia que le sacó Alfredo a Carme y luego en Getafe consiguió una de esas victorias que valen un campeonato. Imperiales Pepe y Ramos. Aseado Alonso. Fallón Benzema. A pesar de todo, el Madrid pudo golear a poco que hubiera afinado la puntería y hoy no se estaría hablando de la mano de Pepe y olvidando los penaltis a Cristiano. Más difícil lo tuvo después el Barça frente a una Real Sociedad que perdonó demasiado. Griezman tiene detalles de clase que no tardarán en auparle al lugar que merece. Algún Pai Mei le enseñó a Mourinho la Técnica de los Cinco Puntos de Presión para Hacer Explotar un Corazón" sólo que en este caso los puntos son siete y los corazones millones. Se tuvo que retirar Busquets con una profunda herida en la rodilla. El destino fue como la madre de un niño llorón, "toma, para que llores por algo".
La última de esta serie de apariciones laicas se ha producido esta misma mañana en las páginas de lo de Cebrián. Se ha aparecido la basura en medio del estercolero. La basura es una deposición de Javier Marías y después de leerlo llegamos a la conclusión de que don Julián, mi paisano, andaba muy enredado en la metafísica y en pensar España y no tuvo tiempo de dar dos bofetadas a este pijo. Pensamos también que Javierín nunca leyó aquel artículo de papá que comenzaba diciendo: "Soy muy poco partidario de las polémicas. Pienso que deben ser algo excepcional, reservado a algunos casos en que se justifiquen con títulos muy precisos. La mayoría de las veces, las polémicas sirven para dar resonancia a aquello contra lo que se polemiza. Si es injusto, torpe o absurdo, caería por su propio peso y sería pronto olvidado". Si Mourinho es tan malo, Javier, no te molestes, haz caso a tu padre.
El Madrid se apuntó la primera victoria del sábado con los veintidós votos de diferencia que le sacó Alfredo a Carme y luego en Getafe consiguió una de esas victorias que valen un campeonato. Imperiales Pepe y Ramos. Aseado Alonso. Fallón Benzema. A pesar de todo, el Madrid pudo golear a poco que hubiera afinado la puntería y hoy no se estaría hablando de la mano de Pepe y olvidando los penaltis a Cristiano. Más difícil lo tuvo después el Barça frente a una Real Sociedad que perdonó demasiado. Griezman tiene detalles de clase que no tardarán en auparle al lugar que merece. Algún Pai Mei le enseñó a Mourinho la Técnica de los Cinco Puntos de Presión para Hacer Explotar un Corazón" sólo que en este caso los puntos son siete y los corazones millones. Se tuvo que retirar Busquets con una profunda herida en la rodilla. El destino fue como la madre de un niño llorón, "toma, para que llores por algo".
La última de esta serie de apariciones laicas se ha producido esta misma mañana en las páginas de lo de Cebrián. Se ha aparecido la basura en medio del estercolero. La basura es una deposición de Javier Marías y después de leerlo llegamos a la conclusión de que don Julián, mi paisano, andaba muy enredado en la metafísica y en pensar España y no tuvo tiempo de dar dos bofetadas a este pijo. Pensamos también que Javierín nunca leyó aquel artículo de papá que comenzaba diciendo: "Soy muy poco partidario de las polémicas. Pienso que deben ser algo excepcional, reservado a algunos casos en que se justifiquen con títulos muy precisos. La mayoría de las veces, las polémicas sirven para dar resonancia a aquello contra lo que se polemiza. Si es injusto, torpe o absurdo, caería por su propio peso y sería pronto olvidado". Si Mourinho es tan malo, Javier, no te molestes, haz caso a tu padre.
domingo, 29 de enero de 2012
Aullido
Después del exorcismo del miércoles, en el que el padre Karras de Setúbal había expulsado los demonios y terminado con el mito diabólico de la posesión, pillaron a Xavi Hernández echando espuma por la boca y a los chicos de Cebrián hablando en lenguas extrañas. El País es el Frisco de esta Beat Generation en la que traducimos "beat" por martillear a Mourinho y Valdano es el Neal Cassady al que todos quieren gustar. Generación armónica en lo ideológico pero ecléctica en lo estilístico. El periodismo mágico y austral de Diego Torres que ha fabulado en Valdebebas su Macondo. El revisionismo histórico de Carlin, ese Ian Gibson de lo deportivo que en vez de buscar la tumba de Lorca anda cavando una para enterrar a Mourinho. La muchacha italiana que ha tomado de Pavese nada más que un título, laborare stanca. Segurola, el hombre que susurraba al oído de los piperos, es el Henry Miller sin Anaïs ni June que no está pero que está de referente y guía.
En medio de la agitación y la propaganda recibía el Madrid al Zaragoza y a uno le venían a la cabeza el Principito Sosa, Cedrún, Esnaider y aquel gol de Nayim que dejara helado a David Seaman y sin palabras a Nick Hornby. Parece claro que para los maños cualquier tiempo pasado fue mejor. Vestidos de abejas hicieron lo que cabría esperar, tras el aguijonazo la muerte. No quisieron el Zaragoza ni el Madrid contradecir a la naturaleza. La movilidad de Granero y Kaká sirvió para maquillar el alarmante estado de forma de Alonso que acentúa su lentitud genética. Özil volvió a demostrar que, cuando la inspiración le acompaña, cada uno de sus movimientos es un haiku y que en la suavidad de sus gestos se esconde una División Panzer. Volvió a marcar Cristiano y consiguió por fin el reconocimiento del Bernabéu aunque haya tenido que ser gracias a eso que Hughes llama "enseñar el muslo".
Dos horas después de acabar la faena de aliño del Madrid, el Barcelona abandonaba El Madrigal a siete puntos. En estas tesituras, el Barça acostumbra a dejar caer los brazos como Rafael de Paula en una verónica. Guardiola se enfrenta por primera vez a esta coyuntura de ser el perseguidor en vez de el perseguido y es ahora cuando le toca alimentar su leyenda o echarla abajo. Leo Messi salió muy enfadado pues el árbitro no le pidió la camiseta y nos hizo saber que ha aprendido palabras nuevas, soberbia. Estamos esperando que alguien salga a decir que la liga española es un trofeo menor.
Ginsberg, el poeta de la Beat Generation auténtica escribió aquel aullido que serviría para retratar lo que el madridismo underground ha sido en los últimos años.
"He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz".
Ya llueve menos.
En medio de la agitación y la propaganda recibía el Madrid al Zaragoza y a uno le venían a la cabeza el Principito Sosa, Cedrún, Esnaider y aquel gol de Nayim que dejara helado a David Seaman y sin palabras a Nick Hornby. Parece claro que para los maños cualquier tiempo pasado fue mejor. Vestidos de abejas hicieron lo que cabría esperar, tras el aguijonazo la muerte. No quisieron el Zaragoza ni el Madrid contradecir a la naturaleza. La movilidad de Granero y Kaká sirvió para maquillar el alarmante estado de forma de Alonso que acentúa su lentitud genética. Özil volvió a demostrar que, cuando la inspiración le acompaña, cada uno de sus movimientos es un haiku y que en la suavidad de sus gestos se esconde una División Panzer. Volvió a marcar Cristiano y consiguió por fin el reconocimiento del Bernabéu aunque haya tenido que ser gracias a eso que Hughes llama "enseñar el muslo".
Dos horas después de acabar la faena de aliño del Madrid, el Barcelona abandonaba El Madrigal a siete puntos. En estas tesituras, el Barça acostumbra a dejar caer los brazos como Rafael de Paula en una verónica. Guardiola se enfrenta por primera vez a esta coyuntura de ser el perseguidor en vez de el perseguido y es ahora cuando le toca alimentar su leyenda o echarla abajo. Leo Messi salió muy enfadado pues el árbitro no le pidió la camiseta y nos hizo saber que ha aprendido palabras nuevas, soberbia. Estamos esperando que alguien salga a decir que la liga española es un trofeo menor.
Ginsberg, el poeta de la Beat Generation auténtica escribió aquel aullido que serviría para retratar lo que el madridismo underground ha sido en los últimos años.
"He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz".
Ya llueve menos.
jueves, 26 de enero de 2012
La Orestiada
Anoche la tragedia griega en que se habían convertido los clásicos escribió su último y, esperamos, definitivo acto. Fué el Madrid Antigona, rebelado contra el fatum y Orestes, perdonado por el Olimpo del fútbol. Cambiaron ayer las tornas y fueron los blancos la némesis de la hibrys azulgrana, de esa prepotencia disfrazada de humildad. Sistemas y alineaciones aparte, quedó demostrado que el fútbol es un estado de ánimo, como la belleza según dijo Zola, y que frente a la efervescencia del orgullo no se puede oponer nada. Once hombres, once, vapuleados por la historia, en rebeldía contra el destino. "La rebeldía es la virtud original del hombre", nos dejó dicho Schopenhauer.
Mourinho plantea siempre las eliminatorias como partidos de cuatro cuartos de cuarenta y cinco minutos. Mourinho sabe, mejor que nadie, que la clave está en llegar vivos al entreacto. La clave del Barcelona, dejémonos de circunloquios, se llama Messi que te destroza dos líneas con un eslalom y convierte las pizarras en papel mojado. El tiqui-taca de Xavi y compañia no es más que el "mice en place" para que el argentino remate el plato. Con la táctica del partido de ida, tan denostada, el Madrid se fué al descanso ganando y así siguió hasta que a Ramos le dió por cambiar las marcas. Como dijo Arbeloa, Mourinho propone pero los jugadores disponen. Escribió con razón Ruiz-Quintano que el agit-prop anti-mourinhista quería un tú a tú para echarse una risas pero el portugués no les quiso contar ningún chiste.
A Casillas le hemos llegado a ver como el Petain de un Vichy instalado en el Bernabéu colaborando activamente con el Mal. Lo peor de lo sucedido ayer es la demostración de que los milagros y los trofeos no le han servido de nada al de Móstoles en eso que Caparrós llama "el otro fútbol". Su irrelevancia como capitán del Real Madrid es apabullante, valga el oxímoron. No pedimos la exuberancia caciquil de Hierro, ni el "come pasto, burro" de Redondo. Nos conformaríamos con que fuese capaz de provocar cierto respeto entre árbitros y contrarios al estilo de Raúl González. Debería aprender de su amigo Hernández como dominar esa fase del juego en la que el balón está parado. Anoche se fue a por lana a un tumulto y volvió trasquilado.
Lo del árbitro fue de risa pero lo que fue un escándalo fue lo de Özil. El sufí batió todos los records de la mística al pasarse más de noventa minutos levitando. Özil no corre, sobrevuela el césped yendo y viniendo como una pluma mecida por el viento. Cuanto más rápido ejecuta los movimientos más lentos parecen como si fuera un jugador de moviola. Pensando en este Özil y en este Madrid de Mourinho me vienen a la mente los versos del turco Nazim Hikmet:
"El más bello de los mares
es aquel que no hemos visto.
El más hermoso de nuestros hijos
todavía no ha nacido.
Nuestros días más hermosos
aún no los hemos vivido.
Y lo mejor que tengo que decirte
todavía no te lo he dicho".
Mourinho plantea siempre las eliminatorias como partidos de cuatro cuartos de cuarenta y cinco minutos. Mourinho sabe, mejor que nadie, que la clave está en llegar vivos al entreacto. La clave del Barcelona, dejémonos de circunloquios, se llama Messi que te destroza dos líneas con un eslalom y convierte las pizarras en papel mojado. El tiqui-taca de Xavi y compañia no es más que el "mice en place" para que el argentino remate el plato. Con la táctica del partido de ida, tan denostada, el Madrid se fué al descanso ganando y así siguió hasta que a Ramos le dió por cambiar las marcas. Como dijo Arbeloa, Mourinho propone pero los jugadores disponen. Escribió con razón Ruiz-Quintano que el agit-prop anti-mourinhista quería un tú a tú para echarse una risas pero el portugués no les quiso contar ningún chiste.
A Casillas le hemos llegado a ver como el Petain de un Vichy instalado en el Bernabéu colaborando activamente con el Mal. Lo peor de lo sucedido ayer es la demostración de que los milagros y los trofeos no le han servido de nada al de Móstoles en eso que Caparrós llama "el otro fútbol". Su irrelevancia como capitán del Real Madrid es apabullante, valga el oxímoron. No pedimos la exuberancia caciquil de Hierro, ni el "come pasto, burro" de Redondo. Nos conformaríamos con que fuese capaz de provocar cierto respeto entre árbitros y contrarios al estilo de Raúl González. Debería aprender de su amigo Hernández como dominar esa fase del juego en la que el balón está parado. Anoche se fue a por lana a un tumulto y volvió trasquilado.
Lo del árbitro fue de risa pero lo que fue un escándalo fue lo de Özil. El sufí batió todos los records de la mística al pasarse más de noventa minutos levitando. Özil no corre, sobrevuela el césped yendo y viniendo como una pluma mecida por el viento. Cuanto más rápido ejecuta los movimientos más lentos parecen como si fuera un jugador de moviola. Pensando en este Özil y en este Madrid de Mourinho me vienen a la mente los versos del turco Nazim Hikmet:
"El más bello de los mares
es aquel que no hemos visto.
El más hermoso de nuestros hijos
todavía no ha nacido.
Nuestros días más hermosos
aún no los hemos vivido.
Y lo mejor que tengo que decirte
todavía no te lo he dicho".
martes, 24 de enero de 2012
Ese tal Blázquez.
El Arzobispo de Valladolid no está muy contento con eso de que el pregón de Semana Santa en Valladolid lo vaya a dar Soraya Sáenz de Santamaría. La muchacha vive en pecado, casada por lo civil en vez de acudir a lo sagrado. Éste es el Blázquez al que puso el Papa de obispo en Bilbao sacando de quicio a Arzalluz que dejó un momento de recoger nueces y dijo aquello de "nos mandan aquí a un tal Blazquez" y Anasagasti añadió "loro viejo no aprende a hablar". Bien lo sabía Iñaki que no había sido capaz de aprender euskera según decía por culpa de Franco. Yo cuando veo al senador siempre me acuerdo del refrán venezolano que una vez le dedicó Jon Juaristi. "Más vale mona que vieja pelona". Resultó que Blázquez aprendió euskera y se integró tanto en la parroquia que acabó siendo mas jelkide que Arzalluz firmando aquello de los obispos vascos contra la Ley de Partidos. Fué entonces cuando Juan José Lucas repitió el mantra pero desde el otro lado,"ese tal Blázquez".
Al actual Arzobispo de Valladolid le parecía muy mal que ilegalizaran Batasuna y le parece muy mal que Soraya vaya a entrar en la Catedral a pregonar como si fuera a quemar los confesionarios como quien quema cajeros en el casco viejo de Bilbao. Esa catedral de Valladolid la proyectó Juan de Herrera y quedó a medio hacer como parece que va a pasar con el Madrid de Mourinho. Bien es cierto que la catedral es de Blázquez pero la Semana Santa es de todos los vallisoletanos y es el ayuntamiento quien decide el pregonero. La única voz discordante ha sido la del jefe de la Seo y no parece que venga muy a cuento.
Soraya no será muy de misa y rosario pero algo debe saber de la Semana Santa de Valladolid aunque sólo sea porque desde su casa de la calle Felipe II se podían oír los cascos de los caballos del Pregón de las Siete Palabras. Mentiría si dijera que recuerdo a la vice-presidenta de Rajoy aguantando el frío de la procesión del Viernes pero tampoco lo descarto. Yo a Soraya la recuerdo en las primeras filas de una de las clases del turno de tarde de la Facultad de Derecho y los viernes bailando el Tainted Love en las fiestas de medicina. Si de Derecho Canónico hablamos, Soraya en eso también sacó una matrícula.
Pregoneros ha habido de todas clases a lo largo de los años, de Ridruejo a Ana Botella pasando por Blas Piñar que no sé qué pintaba en eso. Javier Ares, Roberto Domínguez y Fernando Fernández Román. El primero de todos fue Cossio y ahora le toca a Soraya torear este toro con la presidencia poco dispuesta a entregar los trofeos.
Al actual Arzobispo de Valladolid le parecía muy mal que ilegalizaran Batasuna y le parece muy mal que Soraya vaya a entrar en la Catedral a pregonar como si fuera a quemar los confesionarios como quien quema cajeros en el casco viejo de Bilbao. Esa catedral de Valladolid la proyectó Juan de Herrera y quedó a medio hacer como parece que va a pasar con el Madrid de Mourinho. Bien es cierto que la catedral es de Blázquez pero la Semana Santa es de todos los vallisoletanos y es el ayuntamiento quien decide el pregonero. La única voz discordante ha sido la del jefe de la Seo y no parece que venga muy a cuento.
Soraya no será muy de misa y rosario pero algo debe saber de la Semana Santa de Valladolid aunque sólo sea porque desde su casa de la calle Felipe II se podían oír los cascos de los caballos del Pregón de las Siete Palabras. Mentiría si dijera que recuerdo a la vice-presidenta de Rajoy aguantando el frío de la procesión del Viernes pero tampoco lo descarto. Yo a Soraya la recuerdo en las primeras filas de una de las clases del turno de tarde de la Facultad de Derecho y los viernes bailando el Tainted Love en las fiestas de medicina. Si de Derecho Canónico hablamos, Soraya en eso también sacó una matrícula.
Pregoneros ha habido de todas clases a lo largo de los años, de Ridruejo a Ana Botella pasando por Blas Piñar que no sé qué pintaba en eso. Javier Ares, Roberto Domínguez y Fernando Fernández Román. El primero de todos fue Cossio y ahora le toca a Soraya torear este toro con la presidencia poco dispuesta a entregar los trofeos.
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